El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) estuvo impulsado principalmente por los productos nacionales, que aumentaron 2,1%, mientras que los productos importados registraron una suba del 2,9%.
Dentro de los productos nacionales, el mayor aporte al incremento general correspondió a petróleo crudo y gas, con 0,71 puntos porcentuales. Le siguieron los productos agropecuarios, con 0,25 puntos; alimentos y bebidas, con 0,17 puntos; productos refinados del petróleo, con 0,14 puntos; y vehículos automotores, carrocerías y repuestos, con 0,10 puntos.
El registro de agosto interrumpió la tendencia descendente que había mostrado el indicador desde abril. Ese mes, la inflación mayorista había alcanzado el 5,2%, para luego bajar al 2,5% en mayo, 1,1% en junio y 0,8% en julio. Con la nueva medición, el índice acumuló un aumento del 19,1% entre enero y agosto.
La evolución de los precios mayoristas también quedó por encima de la registrada por los consumidores. En agosto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) aumentó 1,7%, es decir, 0,4 puntos porcentuales menos que el IPIM.
Los restantes indicadores elaborados por el INDEC también mostraron incrementos durante el mes. El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) avanzó 2,3%, como consecuencia de una suba del 2,2% en los productos nacionales y del 3% en los importados.
Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) registró una variación positiva del 2,3%. En este caso, los productos primarios aumentaron 4,6%, mientras que los productos manufacturados y la energía eléctrica tuvieron una suba del 1,3%.
De esta manera, la medición oficial de agosto reflejó una nueva aceleración de los precios mayoristas luego de cuatro meses consecutivos de desaceleración









