Intercargo brinda servicios vinculados con el traslado de equipajes, la asistencia de aeronaves en pista, el embarque y desembarque de pasajeros y la provisión de equipamiento necesario para las operaciones aeroportuarias.
Según se informó oficialmente, la medida alcanza exclusivamente a esas dos terminales y busca adecuar la distribución de los recursos de la empresa a las necesidades operativas de cada aeropuerto.
Desde el Gobierno indicaron además que la salida de Intercargo no afectará la prestación de los servicios ni a los pasajeros. La desregulación del servicio de rampa habilitó la participación de distintos operadores, por lo que las aerolíneas cuentan con alternativas para cubrir las tareas necesarias en esos aeropuertos.
El futuro de los trabajadores de Intercargo que actualmente desempeñan funciones en Río Gallegos y Comodoro Rivadavia no fue precisado.
La empresa dejaría ambas terminales una vez que otro operador asuma los servicios. Entre las alternativas aparece una firma vinculada a Aerolíneas Argentinas, que analiza hacerse cargo de las operaciones debido a que actualmente no habría operadores privados disponibles para reemplazar a Intercargo en esos aeropuertos.
La decisión forma parte de la política de desregulación del sector aerocomercial impulsada por el Gobierno. En ese marco, ya fueron autorizadas 15 empresas para brindar servicios aeroportuarios y de rampa en distintos puntos del país.
Sin embargo, la habilitación no implica que todas esas compañías operen en cada aeropuerto. La mayor concentración se registra en Ezeiza y Aeroparque, considerados los puntos de mayor atractivo comercial. Una de las empresas autorizadas más recientemente tendrá su base en Ezeiza.
El repliegue de Intercargo también se produce luego de que fracasara el proceso de licitación para privatizar la compañía. La convocatoria no recibió ofertas que cumplieran con los requisitos técnicos y económicos establecidos, mientras que las propuestas presentadas habrían quedado por debajo del valor de referencia fijado para la empresa.
El proceso había registrado demoras y un interés limitado por parte de inversores privados, en un contexto en el que la eliminación del monopolio de Intercargo redujo el atractivo de la compañía como negocio.
Ante esta situación, el Gobierno analiza una eventual división de Intercargo por aeropuerto como alternativa para facilitar una futura venta. La empresa presenta resultados diferentes según cada terminal: algunos aeropuertos generan márgenes positivos que compensan las pérdidas registradas en otros.
Entre las terminales que presentan resultados favorables se encuentran Aeroparque, Ezeiza, Salta, Rosario, Ushuaia y Bariloche.
La licitación había reunido cinco oferentes, aunque tres concentraban el mayor interés por la operación. Una de las empresas participantes ya había sido autorizada en 2025 para prestar servicios de asistencia en tierra en tres aeropuertos del país.









