A través de un comunicado, Wenger hizo “ciertas aclaraciones” sobre la propuesta de Infantino de vender participaciones de la Copa del Mundo a inversores privados.
La FIFA había anunciado recientemente su intención de vender el 20 % de la nueva filial FIFA Forward Enterprise (FFE), que se encargaría de gestionar las operaciones comerciales y los eventos de la organización, siendo el Mundial su producto estrella.
No obstante, el proyecto enfrentó una fuerte oposición con el rechazo de la UEFA, que aglutina a las federaciones nacionales de países que han obtenido 13 de las 23 Copas del Mundo desde 1930. La UEFA advirtió que sus federaciones no participarían en competiciones de la FIFA si el plan se mantenía.
La propuesta de Infantino consistía en establecer una filial llamada FIFA Forward Enterprise (FFE) para administrar las áreas generadoras de ingresos de la organización, que opera como una entidad sin fines de lucro. Esto incluía la organización de torneos como la Copa del Mundo y la venta de derechos de transmisión, patrocinio y servicios de hospitalidad.
Se proyectaba una recaudación de 4.200 millones de dólares de inversores al vender participaciones equivalentes al 20% de FFE, estimando un valor de capital de 20.000 millones. El “inversor ancla” sería Thrive Eternal, fundada por Joshua Kushner, cuyo hermano, Jared Kushner, es yerno del ex presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
La estrategia de Infantino consistía en atraer a las 211 federaciones miembros de FIFA, prometiéndoles aproximadamente 20 millones de dólares a cada una. El plazo para aceptar la oferta finalizaba el 19 de septiembre. Además, se prometió duplicar la financiación que las federaciones recibirían de FIFA hasta 2030, pasando de 10 millones a 20 millones de dólares.
El presidente de la FIFA compartió detalles del proyecto con la dirección de la organización solo una semana después de la final de la Copa del Mundo, el 19 de julio. Este torneo en Norteamérica resultó ser un éxito financiero, elevando los ingresos de la FIFA a 15.000 millones de dólares para el ciclo comercial 2023-26, casi el doble de lo que se generó en el Mundial de 2022 en Qatar.
La oposición generalizada llevó a Infantino a anunciar que la FIFA desistía de la creación de la filial tras “escuchar atentamente a todos los involucrados”. También retiró su propuesta de 20.000 millones de dólares en respuesta a una fuerte reacción de líderes del fútbol mundial, incluida la UEFA, que amenazó con un boicot a todos los partidos y eventos de FIFA.
Wenger agregó: “Junto con mi equipo, superviso el análisis de datos del juego, el centro de formación online de la FIFA y el desarrollo de la formación de jóvenes a través de 60 academias repartidas en 60 países. No participé en la elaboración de este plan estratégico y me enteré de este proyecto a través de los medios. La decisión de abandonar este proyecto era absolutamente necesaria e indiscutible, pues creo firmemente en una FIFA independiente que sirva a nuestro deporte con compromiso, transparencia e integridad”.









