La madre de la menor relató que ambas se encontraban en el centro junto a otras personas cuando una conocida de la familia ofreció llevar a la niña al baño del Hospital San Roque. Al regresar, la niña mostró claros signos de desorientación y dificultades para caminar, mientras la sospechosa se alejaba rápidamente del lugar.
La menor declaró que fue forzada a consumir alcohol tras recibir amenazas de agresiones físicas, y también mencionó presuntos tocamientos inapropiados durante el episodio. Debido a la gravedad de su estado, fue trasladada de urgencia al área de observaciones del Hospital Materno Infantil Héctor Quintana, donde se le brindó atención médica especializada y fue internada.
Poco después de que su hija ingresara al hospital, la madre presentó una denuncia policial. El caso está siendo investigado por el personal de la Seccional Nº 1 y el Ministerio Público de la Acusación, que ha solicitado la detención inmediata de la mujer de 34 años.
La Justicia ha incorporado la historia clínica y el informe médico al expediente para seguir de cerca la evolución de la paciente. Mientras la investigación avanza, las autoridades continúan recolectando evidencia para hacer avanzar el caso.
Recientemente, se registró otro incidente de intoxicación en una menor en la provincia de Chubut. Una niña de 3 años y un bebé de 4 meses fueron llevados de emergencia al Hospital Andrés Isola, exhibiendo síntomas que sugerían consumo de cocaína.
Según las indagaciones preliminares, la intoxicación pudo haber sido intencionada. El padre afirmó que la madre, tras una discusión, había colocado cocaína en la mamadera del bebé. Ambos padres se encuentran detenidos mientras la fiscal María Eugenia Vottero avanza en la investigación, que se lleva a cabo bajo estricta reserva debido a la implicación de menores.
La recurrente aparición de intoxicaciones por drogas y alcohol en menores ha generado preocupación entre los equipos de salud y organismos de protección infantil. Los profesionales médicos en Argentina aplican protocolos que priorizan la estabilización inmediata, incluyendo un monitoreo constante de signos vitales y estado neurológico.
Los tratamientos comprenden la administración de líquidos por vía intravenosa para corregir deshidratación y alteraciones metabólicas, así como oxígeno si es necesario. En casos severos, se recurre a la terapia intensiva pediátrica para controlar complicaciones como convulsiones, vómitos, dificultades respiratorias o hipotermia.
Cuando se trata de intoxicación por cocaína, además de las medidas generales, se emplean benzodiacepinas para controlar agitación y alteraciones cardiovasculares. Si hay fiebre, se utilizan métodos físicos para el enfriamiento. En casos de ingestión reciente, se puede administrar carbón activado para limitar la absorción de la droga.
El equipo médico también debe informar a los servicios sociales y a la Justicia sobre el contexto familiar, asegurando así la protección del menor. El objetivo es prevenir nuevos episodios y salvaguardar la integridad de niños y adolescentes ante el problema del consumo de sustancias, que afecta diversas regiones y contextos sociales en Argentina.








