En su primera comparecencia ante el Congreso, Casal se dirigió a la Bicameral de Seguimiento y Control del Ministerio Público Fiscal, presidida por el legislador Sebastián Galmarini, y expuso la situación que él considera como ‘urgente’.
‘Hemos solicitado el 19 de mayo al Poder Ejecutivo la emisión de un DNU que nos permita intervenir ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) en relación a las causas en las que estamos actuando, hasta que se complete la transferencia total de las competencias en materia de justicia ordinaria a la Ciudad’, detalló ante los legisladores presentes.
Asimismo, subrayó que hasta que esta situación no se resuelva, se continuarán interponiendo recursos por doble vía: de inconstitucionalidad a nivel local y extraordinario a nivel federal. ‘Solicitamos esta cobertura normativa que consideramos necesaria. Está en manos del Poder Ejecutivo, del ministerio de Justicia y tengo conocimiento de que el problema ha sido identificado y está siendo considerado’, agregó.
Casal reconoció que, aunque el DNU representa la forma más ágil de abordar el asunto, también lo planteó en el Congreso, que tiene la facultad de promulgar una ley. ‘Recurrimos al DNU debido a que la situación de emergencia persiste y lo comunicamos a esta bicameral porque efectivamente el Congreso también está facultado para sancionar legislación’, apuntó.
El ‘fallo Levinas’, dictado por la Corte Suprema a finales de 2024, estableció que las apelaciones de las causas tramitadas en la justicia nacional con jurisdicción en la Capital Federal debían ser revisadas por el Tribunal Superior de Justicia porteño. Sin embargo, desde el Ministerio Público Fiscal advertieron que esta resolución ha generado conflictos con fiscales, defensores y abogados en el avance de las causas.
Aunque el caso Levinas se trató como una norma general y tuvo una ‘consagración legislativa’ a través de uno de los artículos de la Reforma Laboral, sus repercusiones se han extendido a otras causas nacionales, incluyendo penales, que se desarrollan en la Ciudad, donde el Ministerio Público Fiscal se encontraba interviniendo.
El inconveniente radica en que los fiscales solo tienen habilitación para actuar ante tribunales federales y nacionales de la Capital, lo que bloquea las causas al llegar a esa instancia superior.
Para ilustrar la situación, Casal ofreció una singular metáfora culinaria, comparando al TSJ con la capa de ‘dulce de leche de una torta’, que se encuentra dividida por la mitad del bizcochuelo. Por tal motivo, se solicita una legislación que resuelva esta problemática hasta que finalice el traspaso de la totalidad de los fueros de la justicia porteña.









