El movimiento telúrico se produjo el 6 de julio a las 22:26 horas y alcanzó una profundidad de 10 kilómetros. A pesar de la magnitud del temblor, no se reportaron daños materiales ni personas afectadas.
Las autoridades municipales de Ushuaia tranquilizaron a la población, asegurando que no hay alerta alguna para la ciudad. Asimismo, indicaron que el fenómeno ocurrió a una distancia suficiente como para no representar un peligro para la comunidad.
Según lo informado por medios locales, residentes en zonas cercanas a la costa de Ushuaia sintieron una ligera vibración que duró cerca de dos segundos.
La Dirección de Defensa Civil destacó que el sismo no tuvo repercusiones en el sur de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Este organismo se encarga de realizar un monitoreo constante en conjunto con la Estación Astronómica Río Grande (EARG) para seguir de cerca la actividad sísmica.
El Pasaje Drake se encuentra en el límite entre la placa Sudamericana y la placa Scotia, una área con actividad tectónica frecuente. En esta región también se localiza la falla Fagnano-Magallanes, que atraviesa Tierra del Fuego y se extiende hacia el mar.
Los expertos explican que esta configuración geológica permite que ciertos terremotos con epicentro en el océano sean percibidos en Ushuaia y otras localidades de la Patagonia, dado su origen tectónico común.
Además, el Pasaje Drake es reconocido como uno de los pasajes marítimos más peligrosos del mundo debido a sus cambiantes condiciones climáticas. En esta área, son comunes las olas de hasta 15 metros, que durante los intensos temporales pueden superar los 25 metros, aunque el sismo reciente no disparó alertas de tsunami.
Las autoridades confirmaron que el evento no tuvo consecuencias para los habitantes de la región y que se continuará con el monitoreo de la actividad sísmica en colaboración con la Estación Astronómica Río Grande (EARG) y los organismos de emergencia.








