Actualmente, Morla enfrenta un proceso por presunto uso indebido de las marcas de Maradona y ha sido citado como testigo en el juicio que investiga la responsabilidad de siete profesionales de la salud acusados de homicidio. Entre ellos se encuentran el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, los enfermeros Ricardo Almirón y Gisela Madrid, el coordinador Mariano Perroni y la médica de la prepaga Nancy Forlini.
En la misma jornada, declarará Jonathan Espósito, sobrino de Maradona y cómplice cercano durante los últimos años de su vida, quien fue el último en verlo con vida la noche anterior a su fallecimiento. Se prevé que Espósito sea el primero en brindar su testimonio, seguido por Morla.
Durante sus declaraciones en la instrucción de la causa, Morla había cuestionado la elección de la familia de optar por una internación domiciliaria para Maradona, argumentando que el exfutbolista “debía permanecer en una clínica”. Según su relato, los médicos de Olivos habían indicado que Maradona no estaba en condiciones de ser trasladado a su hogar, enfatizando: “El tratamiento fue malísimo. Por eso está muerto”.
Asimismo, el abogado recordó que vio a Maradona por última vez el 16 de noviembre de 2020, días antes de su deceso en Tigre, y que en ese encuentro notó que el ídolo tenía “la voz robótica”, lo que le llamó la atención y atribuía a la retención de líquidos que padecía el futbolista.
Dalma y Gianinna Maradona acusan a Morla de ser responsable directo de la muerte de su padre, sosteniendo que el abogado había intentado apropiarse de las marcas de Diego y que su conducta fue parte de un plan criminal. No obstante, la Justicia no lo incluyó entre los imputados en este juicio.
En otra causa paralela, la Justicia ha confirmado el procesamiento y embargo de Matías Morla por presunta apropiación y explotación indebida de los derechos asociados a las marcas de Maradona. El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°43 ha decidido elevar el caso a juicio oral tras desestimar los recursos de las defensas.
Los imputados en este caso incluyen a Christian Maximiliano Pomargo, Sergio Garmendia, la escribana Sandra Iampolsky y las hermanas de Maradona, Rita y Claudia. La acusación sostiene que todos estarían involucrados en la maniobra para apropiarse y gestionar de manera irregular los derechos comerciales pertinentes al nombre del exfutbolista, perjudicando a sus herederos.
La investigación se centra en la sociedad Sattvica S.A., que habría recibido transferencias de marcas registradas de Maradona en Argentina y en el exterior. Tras su muerte, los acusados no habrían restituido los activos a la sucesión, a pesar de las intimaciones judiciales.
La Justicia asevera que los implicados continuaron explotando los derechos comerciales, realizando movimientos societarios que disminuyeron el patrimonio heredado, lo que impidió que los herederos pudieran acceder y beneficiarse de las marcas.
El embargo dispuesto asciende a dos mil millones de pesos, equivalentes a poco más de 1,3 millones de dólares. En 2025, los imputados habían sido sobreseídos, pero esa decisión fue revertida por la Cámara, que dictó los procesamientos sin prisión preventiva por administración fraudulenta. Aunque la fiscalía no respaldó la acusación en esta fase, la causa ha avanzado gracias al impulso de las querellas que representan a los herederos de Maradona.








