Pérez ha acompañado a Milei desde antes de que asumiera el Gobierno. Comentó que inició su canal de YouTube hace seis años y destacó que Break Point fue fundado el 18 de junio de 2020, en medio de la pandemia. Antes, trabajaba en Necochea en el ámbito del periodismo deportivo, pero luego redirigió su carrera hacia la política.
En la conversación, el periodista también habló sobre la evolución de su proyecto digital, que actualmente cuenta con 1,6 millones de seguidores. Afirmó que su labor en Break Point es su principal fuente de ingresos. “Hoy en día realmente estar en una posición donde mucha gente me está siguiendo y mucha gente apoya lo que es el canal, que la verdad es una locura”, expresó.
Pérez ha defendido las ideas de Milei desde sus primeros pasos en la esfera pública. “Desde los inicios bancando estas ideas”, recordó sobre la creación de Break Point y su transición hacia la cobertura política.
El periodista también compartió su deseo de dedicarse a la comunicación. Durante su infancia, soñaba con una carrera en el relato deportivo. “Yo quería ser Mariano Closs cuando tenía diez años”, indicó. Sin embargo, a medida que creció, se enfocó en la política y disfrutó de su labor en ese ámbito.
Sobre su relación con Milei, subrayó que nunca ha tenido una relación cotidiana con el Presidente. Indicó que se veían frecuentemente durante la campaña electoral, pero trató de evitar proyectar una cercanía constante. “Nunca fui de molestarlo mucho por WhatsApp”, comentó.
Además, Pérez abordó la actitud de algunos miembros del oficialismo hacia los militantes y referentes que han estado con Milei desde el principio. “No me ha parecido que haya sido correcto lo que dijo Martín Menem sobre el Gordo Dan”, enfatizó, añadiendo que algunos debates públicos provenientes de altos funcionarios no son necesarios.
Defendió la importancia de la crítica dentro del espacio libertario. “Está bueno poder hacer críticas”, afirmó, insistiendo en que apoyar el proyecto político no conlleva la obligación de estar de acuerdo con todas las decisiones o figuras de la estructura oficial.
Pérez rechazó las versiones que afirmaban que había sido excluido de futuras candidaturas. Aclaró que recibió ofertas para ocupar cargos o participar en listas, pero que decidió mantenerse alejado de la función pública. “Me interesa más dar la batalla cultural desde afuera”, afirmó.
El creador de Break Point hizo hincapié en la importancia de diferenciar entre la batalla cultural y la gestión política. Aclaró que, aunque ambas áreas se complementan, cumplen roles diferentes. La batalla cultural, según él, es fundamental para explicar y defender ideas frente a interpretaciones erróneas de sectores opositores, y destacó que muchos de los involucrados no desean convertirse en funcionarios.
En cuanto a la dinámica interna del oficialismo, Pérez reconoció que puede haber desacuerdos sobre estrategias políticas y negociaciones en el ámbito legislativo. Sin embargo, subrayó que la batalla cultural es coherente y cuenta con líderes comprometidos.
Respecto a la economía, Pérez manifestó una visión optimista sobre la gestión de Milei. Observó un clima de mayor normalidad en comparación con períodos anteriores y destacó la disminución del enfoque en el dólar en los debates públicos. “Veo gente contenta, esperanzada, que está viendo una situación más normal hoy en día en la Argentina”, dijo, aunque también reconoció que persisten desafíos, enfatizando que la dirección económica actual genera expectativas positivas entre sus seguidores.
Sobre las elecciones presidenciales venideras, expresó su confianza en que Milei logrará un nuevo mandato. “No tengo duda de que Milei reelige”, sentenció, aunque matizó que el resultado dependerá de las candidaturas y alianzas que surjan en la oposición.
Finalmente, al referirse al gobernador bonaerense Axel Kicillof, observó que está atravesando un período de indefinición política y cuestionó su capacidad para movilizar a la militancia kirchnerista.









