La resolución, firmada por el ministro de Defensa, Carlos Presti, habilita la convocatoria a empresas interesadas a través del sistema electrónico CONTRAT.AR y encomienda a la Unidad Operativa de Contrataciones de la Armada Argentina la gestión del procedimiento. El presupuesto oficial asciende a $7.638.061.962 y el plazo de ejecución previsto es de 548 días corridos. La contratación se realizará bajo la modalidad de ajuste alzado, que establece un precio global para los trabajos contemplados en el contrato.
La iniciativa fue impulsada por la Dirección General del Material de la Armada y contó con la intervención de las áreas técnicas, de inversión pública y de administración financiera de la fuerza. El gasto está vinculado al Proyecto N.º 12 del Banco de Proyectos de Inversión Pública, identificado con el número 100.426 y denominado “Construcción de un muelle, infraestructuras conexas y adquisición de maquinarias y equipos en punta oriental de la península de Ushuaia”.
Según la resolución, la Armada cuenta con crédito presupuestario para iniciar el procedimiento durante este año. La autorización de los gastos de inversión correspondientes a 2027, 2028 y 2029, en tanto, se encuentra en proceso de incorporación al proyecto de Presupuesto 2027. La Dirección General del Material tendrá a su cargo la dirección de la obra, mientras que la Jefatura de Infraestructura de la Armada supervisará la inspección técnica. La norma no establece una fecha específica para la apertura de ofertas.
El proyecto forma parte de un plan de infraestructura más amplio para la península de Ushuaia, cuyo costo total fue estimado en US$ 500 millones. De acuerdo con la planificación difundida por fuentes oficiales, la fase inicial comenzaría a principios de 2027. La previsión es que, en un plazo de 18 meses, esté construido el 40% del muelle y que sus primeros 240 metros cuenten con servicios para recibir a las lanchas de la División de Patrullado Austral.
Actualmente, esas embarcaciones tienen su base en el Área Naval Austral y permanecen amarradas en el muelle auxiliar situado frente a la Base Naval, en el centro de la ciudad. La nueva infraestructura busca ampliar la capacidad operativa de la Armada y mejorar las condiciones para el movimiento y el abastecimiento de embarcaciones en la zona.
Las obras también contemplan la construcción de un edificio de servicios marítimos y la urbanización del área, con instalaciones de agua, electricidad, gas y conectividad. El objetivo es dotar de servicios básicos a un sector de la península que actualmente carece de ellos y acompañar el funcionamiento del futuro complejo logístico.
La propuesta original fue concebida como un centro logístico para respaldar las actividades vinculadas con la Antártida, incluidas las operaciones de embarcaciones científicas, comerciales y militares. El proyecto tomó impulso público durante el gobierno de Alberto Fernández y quedó asociado al desarrollo del Polo Logístico Antártico, iniciado en 2022. Desde entonces, su avance estuvo condicionado por la disponibilidad de fondos nacionales.
En septiembre, el canciller Pablo Quirno había señalado que el presidente Javier Milei planeaba adoptar una “decisión administrativa” para reforzar las partidas del Ministerio de Defensa destinadas a la base integrada. La construcción del complejo operativo está a cargo de Tandanor, una de las principales empresas argentinas dedicadas a la construcción y reparación de embarcaciones.
La reactivación del proyecto se produce en un contexto de tensiones con el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas y la explotación de hidrocarburos en la zona, en particular por el desarrollo del yacimiento Sea Lion. Milei presentó la iniciativa como una apuesta estratégica para ampliar la presencia argentina en el Atlántico Sur y afirmó que permitirá convertir al país en “el polo logístico más importante del Atlántico Sur”, además de considerarla “fundamental para la proyección geopolítica de la Argentina”.









