El Nacional de 1976 fue un espacio inagotable de relatos y acontecimientos desarrollados a lo largo de 103 días intensos, que incluyeron no solo el debut en primera división de Diego Maradona, sino también la famosa final entre River y Boca en el estadio de Racing.
Desde su inicio, la competencia mostró irregularidades. La cantidad de equipos participantes llegó a un total de 34, con divisiones desiguales en grupos de 8 y 9. Aunque se consideró reducir el número de equipos, los clubes del interior ya habían invertido mucho tiempo en competencia para lograr sus lugares.
De los 11 equipos que clasificaron para el Nacional de 1976, se sumaron varios a los del Metropolitano: Gimnasia de Jujuy, Atlético Ledesma, San Martín de Mendoza, San Martín de Tucumán, Aldosivi, San Lorenzo de Mar del Plata, Central Norte de Salta, Huracán de Comodoro Rivadavia y Sportivo Patria, el único de la provincia de Formosa en la primera división. Entre los más destacados figuraron Atlético Tucumán, encabezado por Julio Ricardo Villa, y Talleres, que confirmaron su ascenso al llegar a las semifinales.
El 3 de septiembre se llevó a cabo el sorteo del torneo, y las preocupaciones sobre los costos de los viajes comenzaron a emerger. Algunos clubes, como Sportivo Patria, recibieron apoyo gubernamental, pero la situación seguía siendo incierta. Una semana antes del inicio, la viabilidad del campeonato era cuestionada. Con un calendario ya definido, la pregunta era si realmente daría comienzo el torneo.
Dada la imposibilidad de cubrir los gastos de todos los clubes, la AFA, a través de su presidente Alfredo Cantilo, buscó un patrocinador privado. Nobleza Piccardo, la principal tabacalera del país, aceptó el desafío desembolsando 5 mil millones de pesos. En un estilo típico argentino, el acuerdo se realizó en tiempo récord, y un promotor tuvo que visitar, en tan solo cuatro días, los estadios para determinar espacios publicitarios para la marca Jockey Club, que estuvo presente en las canchas y en las entradas.
La frágil situación financiera de los clubes produjo un mercado de pases limitado, con pocas transferencias destacadas. Mario Zanabria llegó a Boca, convirtiéndose en un elemento clave. La llegada de Hugo Gottardi a Estudiantes pasó desapercibida, pero sería fundamental en el futuro, al igual que la transferencia de Claudio Marangoni a San Lorenzo. Además, Racing celebró el regreso del Chango Cárdenas, añorando el gol que otorgó la Copa Intercontinental.
El segundo fin de semana de septiembre marcó el inicio de la competencia, mientras dos figuras argentinas brillaban en sus deportes: Guillermo Vilas y Carlos Reutemann. El 11 de septiembre, Vilas alcanzó la semifinal del Abierto de Estados Unidos, y un año más tarde se consagraría campeón. Al día siguiente, Reutemann debutó con Ferrari en Monza, en un evento recordado también por el regreso de Niki Lauda tras un accidente que había casi terminado con su vida.
El Nacional comenzó el viernes 10 con un partido adelantado que se transmitió en vivo. Vélez Sarsfield venció 1-0 a All Boys en un torneo que tendría un sabor especial para el club de Liniers, ya que tras su finalización, debía ceder su estadio para la remodelación previa al Mundial de 1978. River y Rosario Central siguieron un destino similar al jugar como locales en otros estadios.
Un aspecto notable fue la ausencia de Norberto Alonso en el plantel de River. Las disputas con los dirigentes llevaron a su transferencia al Olympique Marsella. Aunque se esperaba mucho de su regreso, su debut en el torneo fue un empate 0-0 contra Banfield, donde Alejandro Sabella lució el número 10.
En Boca, la mínima victoria sobre Temperley marcó el debut oficial de Mario Zanabria. En otra situación controvertida, el arquero Loco Gatti fue suspendido por tres partidos debido al uso de una vincha, especificación no permitida en el reglamento. Al regresar, optó por usar una visera o dejándose el cabello al aire.
Independiente, por su parte, cayó 1-0 ante Gimnasia. Ricardo Bochini tuvo que abandonar el partido a los 15 minutos por problemas de salud, y su paradero se convirtió en un misterio, desatando rumores. Dos meses después, volvió en el clásico ante Racing, donde Maradona anotó sus primeros goles oficiales.
El partido más atractivo del inicio del torneo fue el que enfrentó a San Lorenzo y Talleres en El Gasómetro. Marangoni debutó destacándose al anotar el único gol del partido. A pesar de un inicio difícil para Talleres, que acumuló solo un punto en los primeros cuatro partidos, el equipo se repuso y encadenó nueve victorias, destacándose la calidad de su juego y el talento de José Daniel Valencia. No obstante, uno de esos triunfos se tornaría memorable con el debut de Maradona en primera división el 20 de octubre.
Entre los nombres que marcaron esos inolvidables nacionales, Norberto Omar Eresuma, apodado Llamarada, destacó como el goleador implacable, aún cuando su equipo tuvo un rendimiento bajo. A pesar de la falta de resultados, él lideró la tabla de goleadores con 12 goles, junto a otros destacados como Víctor Marchetti y Luis Ludueña.
Sin duda, el debut de Maradona y la final única entre los más grandes clubes del país hicieron del Nacional de 1976 un torneo memorable, en medio de incertidumbres que no anticiparon la grandeza del campeonato.








