El análisis muestra que la problemática del endeudamiento no depende únicamente de cuánto deben las personas o de cuántos deudores existen en cada barrio, sino también de su capacidad para afrontar los pagos en tiempo y forma.
En La Boca hay aproximadamente 25.920 personas con deudas, de las cuales unas 6.603 se encuentran en mora. Esto significa que cerca de una de cada cuatro personas endeudadas presenta incumplimientos. En Núñez, en cambio, se contabilizan unos 33.163 deudores y alrededor de 3.027 están en mora, una proporción de 9,1%.
La deuda promedio también presenta diferencias. En los barrios del norte de la Ciudad, el monto promedio adeudado por persona alcanza unos $8,55 millones, mientras que en el sur se ubica en torno a los $5,67 millones. Sin embargo, el porcentaje de la deuda total que se encuentra en mora es considerablemente mayor en el sur: en La Boca llega al 20,1%, frente al 8% de Núñez.
La diferencia permite observar que un mayor nivel de endeudamiento no necesariamente implica una mayor dificultad para cumplir con los pagos. Una deuda elevada puede ser sostenible para un hogar con ingresos estables, mientras que una obligación menor puede resultar difícil de afrontar cuando los ingresos son reducidos o variables.
La tasa de morosidad estimada para el conjunto de la Ciudad se ubica en 15,3%. La Boca se encuentra 10,2 puntos porcentuales por encima de ese promedio, mientras que Núñez está 6,1 puntos por debajo.
La brecha también aparece al analizar quiénes son los acreedores. Frente a las entidades financieras, la mora alcanza el 20,8% en La Boca y el 7,7% en Núñez. Entre las emisoras de tarjetas, los porcentajes son del 20,7% y 8,3%, respectivamente.
El mayor nivel de incumplimiento se registra entre los proveedores no financieros de crédito. En este segmento, la mora llega al 60,7% en La Boca y al 55,9% en Núñez. En términos de cantidad de personas, el circuito involucra aproximadamente a 2.983 deudores en La Boca y a unos 1.119 en Núñez.
El informe señala que cuando el acceso al sistema financiero tradicional resulta insuficiente, el crédito puede trasladarse hacia otros proveedores, con mayores costos y condiciones menos favorables para refinanciar las deudas.
La distribución territorial de la morosidad también muestra una diferencia entre las distintas zonas de la Ciudad. Los niveles más elevados se concentran principalmente en barrios del sur y sudeste, mientras que los registros más bajos corresponden a sectores del norte y noroeste.
El ranking ubica a Villa Soldati en el primer lugar, con una tasa del 25,6%, seguida por La Boca, con 25,5%. En el otro extremo, Coghlan y Núñez presentan los niveles más bajos, ambos con 9,1%.
La edad también marca diferencias importantes. Entre los menores de 25 años, la mora alcanza el 33,3% en La Boca, frente al 13,8% en Núñez. Para las personas de entre 26 y 35 años, la brecha se amplía: el indicador llega al 34,4% en La Boca y al 12,5% en Núñez.
En el grupo de 36 a 45 años, la tasa se ubica en 28,8% en La Boca y 10,8% en Núñez. Entre los 46 y 55 años, desciende al 22,4% y 8,6%, respectivamente.
La diferencia se mantiene incluso entre los adultos mayores. En el segmento de 66 a 75 años, la mora alcanza el 16% en La Boca, mientras que en Núñez se ubica en 6,1%.
El comportamiento de los créditos en pesos también forma parte del escenario general de endeudamiento. En mayo, volvieron a registrar una caída en términos reales, principalmente por la disminución de los préstamos personales, las tarjetas de crédito y otros instrumentos destinados al consumo.









