Identificada como Pepa Almendra Vergara di Benedetto, la joven era intensamente buscada desde que sus seres queridos no pudieron comunicarse con ella. Las autoridades policiales uruguayas indicaron que fue vista por última vez cuando se dirigía a una biblioteca en el centro de Maldonado. Tras su desaparición, se inició un operativo que incluyó la revisión de cámaras de videovigilancia tanto privadas como del Ministerio del Interior y recorridas por diferentes áreas de la costa.
Las imágenes obtenidas por los investigadores permitieron trazar parte del recorrido de la joven. Un chofer de ómnibus que la trasladó brindó detalles sobre sus movimientos, y más tarde, las grabaciones la ubicaron cerca del hotel Enjoy Punta del Este, según se informó. Otras cámaras en la rambla de Playa Mansa también capturaron a Almendra caminando en esa zona. El rastro visual se perdió en la parada 5, lugar donde se intensificó el operativo, y donde finalmente fue hallado su cuerpo por efectivos de la Prefectura de Maldonado, el cual estaba entre unos arbustos y presentaba “indicios de autoeliminación”, según el informe policial preliminar.
Las primeras pericias forenses sugirieron que el deceso se habría producido poco antes de que se encontrara el cuerpo. La investigación continúa y las autoridades están considerando todas las hipótesis.
Una tía de la joven expresó sus dudas sobre la interpretación que las fuerzas de seguridad hicieron de la última grabación de Pepa: “La Policía nos decía que en las imágenes parecía que estaba delirando, pero a nosotros eso no nos cierra”.
Almendra era originaria de Córdoba y había crecido en San Javier, en el valle de Traslasierra, junto a su madre y su abuela. Desde hacía varios años residía en Uruguay, donde llevaba a cabo sus estudios y compartía tiempo con amigos. Su tía la describió como una persona reservada: “Era de esas personas que uno nunca imagina que pudiera hacerse daño. Quería vivir, realmente lo quería, pero no sabemos qué sucedió.”









